¿Quién dijo que ir al súper no puede ser una experiencia inspiradora?

En YEMA creemos que el arte y la vida diaria deben caminar de la mano. Por eso, invitamos a la muralista Sofía Castellanos a darle alma a nuestras paredes.

A través de su estilo vibrante y lleno de movimiento, Sofía transforma nuestras tiendas en portales hacia la naturaleza y el origen de lo que consumimos. Su obra es el puente perfecto entre la esencia de nuestros productos y el pulso de la ciudad. 

Platicamos con ella sobre este proceso creativo y cómo el arte tiene el poder de transformar lo ordinario. 

Tu estilo suele estar lleno de movimiento y naturaleza. Al enfrentarte a las paredes de YEMA, ¿cómo logras conectar tu esencia con el concepto de nuestro súper?

Primero que nada, las paredes de YEMA son increíblemente inspiradoras. Me gusta mucho que nos inspiremos en el origen; es una forma muy bonita de honrar el lugar donde está cada tienda. El factor humano es súper importante. YEMA se caracteriza por productos frescos y diferentes, y me parece increíble que busquemos recuperar esa conexión con lo que había antes o con lo que nos rodea. Es un concepto muy bonito de trabajar. 

Una conexión con el pasado 

Tu estilo suele estar lleno de movimiento y naturaleza. Al enfrentarte a las paredes de YEMA, ¿cómo logras conectar tu esencia con el concepto de nuestro súper? 

Primero que nada, la pared era increíblemente inspiradora. Fue muy interesante darme cuenta de lo que había aquí antes; muchas veces estamos en un lugar y no tenemos ni idea de su historia. A mí me encantan los olivos, tengo algunos chiquitos en mi casa y me parecen árboles preciosos. Soy fan de las aceitunas y el tapenade, así que tenía mucho de dónde sacar inspiración. Me gustó que nos inspiráramos en el origen; es una forma muy bonita de honrar el lugar donde está esta nueva tienda. 

El súper como una banda sonora (y visual) 

Para Sofía, el acto de comprar comida tiene una magia secreta. No se trata solo de llenar el carrito, sino del placer del «antojito» y de descubrir algo nuevo. Bajo esa premisa, buscó que el mural fuera un estallido de alegría que rompiera con la monotonía que a veces tienen los autoservicios. 

¿Qué sensaciones querías que la gente se llevara al entrar a la tienda?

Quería que el mural fuera súper alegre, vibrante y lleno de vida. A veces los súper pueden ser un poco aburridos, a pesar de que están llenos de cosas ricas, así que ¿qué mejor que te reciba una gran obra de arte? Me inspiré en los colores de YEMA, que son muy llamativos, pero también usé mucho el azul y el turquesa para que se sintiera fresco. Quería que la melodía visual fuera como un soundtrack de música clásica. 

Curaduría, mariposas y barrio 

Para que un mural tenga éxito, debe pertenecer a su entorno. Por eso, Sofía integró elementos de la fauna local y detalles que saltan a la vista, como frutas y berries, junto a las personas que dan vida a este sitio. En el centro de todo, aparece su símbolo principal: la mariposa, un icono que nos representa mucho en México. 

Sabemos que la relación entre artista y marca debe ser orgánica, ¿cómo fue tu acercamiento con YEMA? 

La verdad es que ya le había hecho ojitos a YEMA porque ya los conocía, había visitado el súper y visto el mural que tenían antes. Me encanta la idea de que el súper sea un lugar tan personal que forma parte de la vida de todos. También me encantan los productos que venden, entonces en cuanto llegó la oportunidad, dije: «por supuesto que sí, feliz».

¿Qué productos YEMA no faltan en tu carrito? 

Número uno; chocolates. Soy súper chocolatera, amo el chocolate oscuro. Me encanta la granola; en YEMA tienen muchos tipos, que son buenísimos. Y, algo que nunca puede faltar, primordial en mi vida: las palomitas.  

Por último, si tuvieras que resumir a YEMA en una frase, como si fuera una persona, ¿cómo sería? 

Creo que sería una mujer súper extrovertida, muy alivianada e innovadora. Tal vez un poco fuera de lo común, alguien que usa ropa muy extraña pero muy colorida. Así la siento. 

… 

Cada mural de Sofía en nuestras tiendas es una invitación a detenerse, observar y conectar con el lado más humano y creativo de tu día a día.  

Queremos que, mientras llenas tu carrito, te sientas en un espacio auténtico y en el súper que siempre soñaste.  

YEMA ¡No cambies tú, cambia tu súper!